Pensamientos de un amargado en Caracas
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Lunes, 22 de agosto de 2005

Gracias por tus comentarios Guillermo, excelentes para intercambiar ideas. Un elemento sintomático de la patología del CAV es el de la descalificación, es decir, como tu bien indicas en tu escrito, al confrontar personas que le digan la verdad o al menos una opinión incómoda sobre su comportamiento el VPI (Venezolano Propenso a Infracciones) típico comienza a descalificar a dicha persona, en este caso llamándole “amargado” para huir de una posible reflexión que lo lleve a juzgarse o a darse cuenta de que “pudiera estar haciendo algo mal”, cosa que no cabe en la mentalidad de alguien que es “el más arrecho”, que no es otra cosa que la motivación fundamental del comportamiento absurdo criollo. En el próximo comentario voy a hablar un poco sobre esto de la descalificación para sentirse superior en el caso del tema político. Por otro lado necesariamente como indicas esta fenomenología conductual estúpida y casi suicida que caracteriza al VPI tiene sus raíces en la génesis de este pueblo, su mezcla, sus principios impuestos o adoptados, sus valores, etc. Allí hay profundidades que merecen un estudio detallado y serio independientemente de que uno esté claro en que va a conseguir verdades amargas que explican muchas cosas de nuestro hoy. Seguiremos intercambiando.
Por: David Herrera | Comentarios a comentarios | Comentarios (0) | Referencias (0)