Pensamientos de un amargado en Caracas
Amigos:
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Miércoles, 24 de agosto de 2005

El tema de la política es siempre álgido, sin embargo desde el punto de vista de esta teoría, la cual se sustenta en dos premisas básicas que son independientes de tendencias, escalas sociales, educativas o económicas, es necesario tocar este punto debido a lo dañino que ha sido y podría seguir siendo. El VPI y en general el venezolano tiene una tendencia natural a “ser el más arrecho” y además a demostrarlo. Para ello utiliza diversas vías de exhibicionismo y agresión, una de ellas se resume en “lo mío es lo mejor y lo tuyo es una porquería”. Así encontramos por ejemplo en gustos musicales que si a algún VPI solamente le gusta el Rock por ejemplo dice y actúa en función de que “las otras músicas no sirven” y por ejemplo la salsa (si no le gusta) es una “porquería”. No es capaz de asumir que es una cuestión de gustos y no de calidad de música. Este desprecio por la música la transfiere a quien le guste esa música y por lo tanto el que la escucha es también una persona “de porquería”. Estoy siendo muy básico y directo pero el ejemplo es aplicable en cualquier sentido y con cualquier género musical. Igualmente ocurre con deportes, o con equipos deportivos, en lugar de asumir que es una simple diferencia de preferencias la tendencia es a transferir lo malo, lo que no nos gusta del otro equipo a sus seguidores, es decir, por ejemplo un caraquista (seguidor de los Leones del Caracas) piensa y actúa en función de que un magallanero (seguidor de los Navegantes del Magallanes) es un “ordinario, engreído y buscapleitos” mientras que el magallanero piensa del caraquista que este es “engreído, sifrino y burlista”. Estos son sólo ejemplos muy someros pero esta transferencia se produce y ocasiona muchas veces hasta escaramuzas sin sentido.
Esta tendencia de transferir lo supuestamente malo del objeto seguido a sus seguidores se ha manifestado en forma explosiva y peligrosamente manipulada en el ámbito político en Venezuela. Sin entrar en consideraciones sobre lo bueno, malo, equivocado o correcto de cada posición, lo que interesa aquí es encontrar que detrás del uso de calificativos como: chusma, escuálido, tierrúo, sifrino, malandro, golpista, mono, ladrón, etc. los cuales son empleados ampliamente en la actualidad, se encuentra la motivación intrínseca del VPI de demostrar que es “el más arrecho” (P1) y debido a ello cualquier persona que manifieste diferencia notable sobre lo que el VPI considera es lo “bueno, bonito o correcto”, es descalificada automáticamente, insultada y hasta si es posible agredida. Este fondo psicológico de demostrar quien es el más bravo es considerablemente explotado por los manipuladores políticos y mediáticos para producir conductas reflejas e irracionales que expresan fenómenos no necesariamente ciertos y que además con sólo un poco de conversación y análisis personal se pueden desmontar de sus niveles más violentos. No es tarea fácil luego de tantos años de tener instaurado en nuestras mentes un sistema de pensamiento basado en la P1, reconocer que esa persona a quien despreciamos sin saber por que muy probablemente quiera y desee lo mismo que nosotros. Nada fácil verdad?.Siempre podremos sacar mil y un ejemplos de gente mala, que nos ha hecho cosas malas, pero lo pernicioso de la P1 es que nos lleva a utilizar esos pocos ejemplos para generalizar el desprecio y sentirnos superiores.
Por: David Herrera | En lo social | Comentarios (3) | Referencias (1)
Muy acertada tus observaciones, es lamentable, pienso que para opinar de política y religión, es necesario que hagamos un ejercicio de serenidad antes, con la finalidad de medir muy bien nuestras palabras ya que el tema es bastante "peliagudo" en estos momentos. Debemos mpezar nosotros primero a dar ejemplo, sin herir, ni descalificar, vamos a buscar ideas y redefinir posiciones.
El Gordo | 24-08-2005 06:14:45
El comportamiento estúpido del venezolano, el sentirse el más arrecho como tu dices, la necesidad de imponer criterios, cosa que está sucediendo en la política, podría ser un efecto de una carencia profunda del venezolano.
Simplificando las cosas, un muchachito rebelde es por lo general una persona insatisfecha que demuestra su incomformidad con actos fuera de lo común que son considerados por el grueso de las personas como actos rebeldes.
Una vez corregidas las carencias del muchacho, su comportamiento se normaliza o se encausa dentro de lo comunmente aceptado.
Pienso que a los venezolanos nos falta algo que nos está haciendo comportarnos de manera rebelde. Esta rebeldía la convertimos en comportamientos estúpidos como el de ser más arrecho, demostrar nuestra superioridad, etc.
Lo que hay que tratar de entender es cual es esa carencia pues mientras esta (o estas)persista(n), siempre habrá algún tipo de comportamiento estúpido y cada vez este se hará más peligroso como ha quedado demostrado en las muertes por diferencias políticas en los últimos años y también en las muertes en la carretera, en el exceso de bebida por parte de venezolanos de cualquier edad y en otros comportamientos suicidas que hemos adquirido.
La peor parte de este comportamineto estúpido es el auto-engño al que se somete el venezolano al no querer admitir que algo no anda bien y en la necesidad de olvidar antes que resolver.
Si trataramos de resolver, llegaríamos a conclusiones como la que mencionas sobre personas queriendo básicamente lo mismo. También nos daríamos cuenta de que hay gente que está consciente de las carencias y se aprovecha de ello de manera inmoral y sin ética.
Guillermo Casanova | 24-08-2005 06:15:26
Veo puntos comunes entre ambos. Sólo que yo no lo encerraría a decir "el venezolano es...", si bien a hay una patología común que calificas como VPI (y me gusta) la gente propensa a cegarse no es solamente de estas tierras.
Uno de los nortes ahora para mi propia discusión es el de desmontar esta clase de comportamientos. La polarización, que es en parte deshumanizar al otro y reducirlo a esos descalificativos, es una venda que no te deja ver ni siquiera las soluciones a sí misma. De allí mi preocupación y mi propio amargamiento. Desmontar la violencia, nada fácil.
Saludos desde esta misma tierra.
LuisCarlos | 24-08-2005 06:39:10
URL para referencias o trackbacks
¿Reformar o reformarse? « El Amargado | 2007-11-26 15:43:10
[...] político es una excusa, son pocos quienes tienen una ideología profundamente arraigada en su espíritu en base a la cual actúan día a día. La mayoría se queda en la superficie. Es como esa gente que va a la iglesia todos los domingos [...]