Pensamientos de un amargado en Caracas
Amigos:
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Lunes, 12 de septiembre de 2005

Nuevamente gracias por sus visitas y comentarios, en verdad estas teorías se alimentan de experiencias y conversaciones y allí están sus comentarios que ayudan a ver otros puntos de vistas, otros enfoques y a corregir y enmendar. Indudablemente todos tenemos algo de VPI en el fondo pues como hemos visto se trata de una cuestión cultural muy anclada en nuestra crianza, educación y sistema de valores. Tengo grandes amigos VPI algunos víctimas y otros más bien sinvergüenzas, convivimos con ellos e intercambiamos con ellos constantemente. El tema muchas veces es en primer lugar identificar que es lo que está pasando y por que nos empeñamos en vivir mal. Muchas veces hablo con algunas personas en grupo y llegamos a grandes conclusiones al respecto (milagrosamente sin pelear), pero saliendo de allí se comen una luz o se paran sobre un rayado…y en su esquema mental muy probablemente asumen “bueno sí todo eso es verdad pero…que le vamos a hacer, si nadie hace nada y además yo no voy a ser el único pendejo que respete las leyes…será para que me medio maten en la calle…” y así se perpetúa la conducta, convencidos de que no se puede hacer nada. Es un mito urbano, contemporáneo, moderno y quizá más común de lo que creemos. Es la gran ilusión que nos inmoviliza: NO SE PUEDE HACER NADA. Y entonces saboteamos nuestras oportunidades negándonos a luchar contra nuestro propio mito. Seguiremos intercambiando amigos.
Por: David Herrera | Comentarios a comentarios | Comentarios (1) | Referencias (0)
Es también un mito y una falacia el que actuando estupidamente por presión colectiva se previene el convertirse en victima.
¿Cuantos "yo no seré el único pendejo" han decidido no ser los únicos pendejos en un semáforo y han chocado contra carros conducidos por otros que tampoco querían ser pendejos?
Es muy cierto que todos caemos en este juego que es parte de nuestra idiosincracia. Pero es más cierto todavía que tenemos que romper el ciclo por nuestro propio bien.
Ayer estuve esperando media hora a mi esposa y en el lugar en el cual me estacioné pude ver:
Un hombre, con un recién nacido en un coche, caminando de frente a los carros por la calle con una ascera al lado perfectamente libre y transitable.
12 carritos por puestos parándose a más de diez metros de distancia de la supuesta parada a dejar o montar pasajeros.
Gente a diez metros de la supuesta parada parando a los carritos.
3 personas lanzando basura al piso a menos de 5 metros de un basurero. Uno se dió cuenta de la cercanía del basurero y botó otra cosa en el basurero, pero lo primero lo dejó en el piso.
Un automovilista parándose en un canal de la calle para buscar algo en una tienda, a menos de 20 metros, hay un estacionamiento para la misma tienda.
Un choque entre dos carros y el policía levantándolo, uno de los pasajeros tomando cerveza frente al policía y en la mitad de la calle.
Y paré de contar...
Guillermo Casanova | 13-09-2005 02:03:42