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EL AMARGADO

Martes, 20 de septiembre de 2005

Soluciones en tormenta:



Es muy interesante esta discusión, los tres comentarios agregan valor al intercambio de ideas. Gracias otra vez. Lo que comenta Darío es perfectamente comprensible “un momento, ¿Cuánto me va a costar esto?” y ante la posibilidad de complicarse o gastar preferimos seguir con la ilusión de nuestras vidas, así como aquel de la película “Matrix” que decía “yo sé que no estoy comiendo carne sino que me están haciendo creer que estoy comiendo carne…no importa con tal de que no lo recuerde”. Por otro lado respondiendo más globalmente a lo que plantea también Guillermo y Profeballa es bueno recordar una vez más que esta primera propuesta que he hecho proviene de una Tormenta de Ideas y por lo tanto la propuesta sale sin tomar en cuenta dificultades, costos o factibilidad. No. Lo que recojo allí es una idea fundamental; primero tenemos que desactivar la bomba que tiene todo VPI en su cerebro y que lo hace reaccionar y comportarse como lo hace: prejuicios, miedos, sexismo, agresión, inseguridad, falta de identidad, alienación, resentimientos, complejos, autodestrucción y un muy largo etcétera. ¿Cómo se desactiva esa bomba?. Podemos por ejemplo salir a la calle y comenzar a hablar con los infractores para explicarles que lo que están haciendo está mal y llevarlos a la reflexión. Posibles resultados: recibir un tiro, un cuchillazo, una golpiza, una sarta de insultos o uno que otro que acepte que está mal lo que está haciendo…pero después lo vuelve a hacer igual o peor. En fin. En esta sociedad de prejuicios y estereotipos es difícil que aceptemos que alguien que no sea cura, instructor o gurú nos obligue a pensar un poco más de lo normal y mucho menos a juzgarnos. ¿Cómo se desactiva la bomba?, nada más lejos en mi propuesta de pretender una terapia masiva semejante a la aplicada para el antinazismo, no, creo que esa fue una situación bien particular y extrema a la cual no nos acercamos como sociedad afortunadamente. ¿Se podrían utilizar medios masivos para hacer campañas?, está bien, quizá, pero ¿quien desmonta la bomba que hay en la mente de quienes dominan los medios que los hace pensar en dos sentidos? uno radicalmente pro o anti gobierno con lo cual el objetivo de las campañas apunta hacia el objetivo político en lugar de apuntar al objetivo de elevación del nivel de educación cívica. El otro sentido es el comercial, más vende un enlatado, una producción chabacana o amarillista o una novela que un programa que busque educar al ciudadano en el cumplimiento de leyes y el comportamiento social. En resumen primero hay que desmontarle la bomba a quienes manejan los medios y eso ¿Cómo se logra?. Complicado ¿verdad?, ¿Cómo nos desmontamos nosotros mismos nuestras trampas mentales? Pienso en la terapia personal, aquella en donde cada uno de nosotros nos vamos dando cuenta de cuan dañinas son algunas de nuestras premisas de vida. ¿Las tenemos o no?. A ver algunas preguntas difíciles:

- ¿Cómo hombres podemos aceptar que la mujer es igual a nosotros como ser humano, como individuo, como profesional y compite con nosotros al igual que cualquier hombre?. Ejemplo: si vemos a una mujer estacionándose no pensamos inmediatamente: “cuidado, mujer manejando”

- ¿Aceptaríamos que podemos estar equivocados en lo que pensamos como una verdad absoluta? Por ejemplo: No necesariamente una persona estudiada y de ciudad es más valiosa que una persona sin estudios y del campo.

- ¿Podemos aceptar que el chavista y el anti-chavista son gente con iguales derechos, valores y deseos y que son al fin y al cabo Venezolanos por igual? Por ejemplo: Vamos dejar de descalificar al otro por su preferencia política y buscar más bien el entendimiento de que es lo que está pasando para jugar al “ganemos todos”.

- ¿Podríamos aceptar dejar de pensar en nuestro propio beneficio y pensar en ayudar a gran cantidad de personas además de los nuestros?. Por ejemplo: ¿estamos dispuestos REALMENTE a ayudar a gente humilde, trabajar por los niños pobres, educar gente, trabajar por nuestras comunidades?

- ¿Podríamos dejar de pensar en el homosexual o la lesbiana como bichos raros merecedores de nuestros golpes o desprecio y aceptar que son humanos con iguales derechos y tan valiosos como nosotros?

- ¿Podemos dejar de ver a cualquier persona humilde, negrita o de barrio como malandro, ladrón y delincuente apenas lo vemos?

- ¿Podemos dejar de pensar que cualquier persona que gane mucho más que nosotros y ostente su éxito con posesiones valiosas es el culpable de nuestra situación y de nuestros menores ingresos?

- ¿Podemos aceptar que tenemos buena parte de culpa de lo que está ocurriendo pero eso no es irreversible si tomamos la decisión de hacer algo para cambiarlo?

Difíciles. Son trampas que tenemos, no se me ocurrieron más ejemplos pero es en el día a día, cuando nos encontramos de mal humor o apurados con algunas de estas situaciones, es en ese momento cuando afloran nuestros filtros y nuestras trampas y nos comportamos como VPI sin mayores remordimientos rendidos al hecho de que “al fin y al cabo el mundo sigue girando y no me voy a morir por eso…”. Trampas. ¿Cómo las desmontamos?

Es una discusión interesante de seguir. No veo problemas con lo que plantea Guillermo de dos partes: una que revela defectos y la otra que busca soluciones. Sin embargo, eventualmente, ambas partes deben unir palabras y ojala no seamos solamente dos personas sino dos grupos cada vez más grandes que nos dediquemos a esto pues al fin y al cabo la idea es “GANEMOS TODOS”

Por: David Herrera | Soluciones, respuestas, posibilidades... | Comentarios (1) | Referencias (0)

Comentarios

Sobre tu post tengo varios comentarios en el mismo orden de tus ejemplos:

- Pienso que las mujeres son iguales que nosotros de hecho cualquier persona todos somos iguales lo que nos diferencia es el nivel de sentido común y el grado de realidad que esa persona posea, así como tampoco me parece ponderativo juzgar a alguien por su edad. Se me es indiferente tratar a cualquier persona de edad sexo y religión siempre que sea interesante. Por otro lado en Venezuela pienso que las mujeres son las principales machistas (esto va a traer cola)

- Se que no poseo la verdad absoluta, pero si una buena cuota de sentido común que logra que en la mayoría de los casos uno vea las cosas en una perspectiva más adecuada frente a cada situación, suena presuntuoso pero pienso que no soy el único a quien le pasa esto. (considero que esto no tiene que ver con el nivel de estudios de la persona)

- Descalifico a los chapistas y anti-chavistas empedernidos, así como también a cualquier fanático de cualquier cosa ya que este fanatismo nubla el sentido común. (humilde opinión)

- En esta si me agarraste me considero dispuesto, pero del dicho al hecho…

- Sobre este último punto mi opinión es bien particular porque si admito que soy VPI y siempre trato de tirarmelas de vivo, también soy culpable de ello pero… Sigo pensando que este sistema funciona así (en el caso de Venezuela en particular) yo no inventé la Matrix solo intento vivir en ella.

Un pequeño cuento de algo que hice hoy y de lo cual me siento orgulloso como todo VPI. Resulta que fui al cine del Unicentro el Marques la cola era de aproximadamente 100 personas, así que se me ocurrió que quizás si le pedía a alguien que estuviera de primero en la cola si me podría hacer el favor de comprarme 2 entradas, el primer intento fue fallido porque la película se había agotado, el segundo no resultó porque la muchacha no me prestó la mínima atención y en la tercera de nuevo se lo pedí a otra muchacha que me miro con cara de (deberías hacer la cola) de todas formas fue y me compró mis dos entradas y le dí las gracias por el gesto.

Entré a mi película sin hacer algún tipo de cola y todo lo demás normal, se que este cuento puede chocarle a algunos, pero para mi es solo cuestión de saber aprovechar la oportunidad que se te es dada un acto de viveza inocente (aunque con toda la intención).

Saludos a todos

Darío | 20-09-2005 07:04:42

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