Pensamientos de un amargado en Caracas
Amigos:
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Jueves, 22 de septiembre de 2005

Un elemento cultural de adoctrinamiento que ha venido brindando un gran aporte al moldeado de la conducta del venezolano en general degenerando en VPI es la novela, mejor conocida como “el culebrón”. Un gran amigo mío decía que una raíz importante de nuestros problemas como pueblo es nuestra “mentalidad novelera” y realmente cada día más me convenzo de lo acertado de su observación. Los culebrones venezolanos en general brindan noche tras noche y tarde tras tarde a su audiencia cautiva los siguientes contra-valores:
- Violencia: Todos los problemas se arreglan a gritos o a golpes. No hay una novela en la cual no se utilicen armas, como mínimo a lo largo de la historia aparece una pistola o un cuchillo o veneno o explosiones.
- Sexismo: en las novelas de TV se hace apología, es decir se exalta como un gran valor la promiscuidad y la infidelidad y cuando dentro de la trama se enfrentan los protagonistas por algunos de estos hechos lo hacen con violencia física y verbal.
- Vicios: se presentan como normales y como símbolos de “caché” y buen ver el tener vicios varios: fumar, beber, jugar, sexo, etc. No se manifiesta ninguna advertencia de que esto puede ser dañino.
- Anti-Valores: en nuestras novelas rara vez se premia el ser educado, trabajador, honesto, estudioso, dedicado, fiel, serio, solidario y un largo etc. No. Se celebra la trampa, la mafia, la “trácala”, el ser un “vivo”, el lograr cosas sin importar los demás y además el ser bravo y arreglar las cosas a gritos o a golpes. También se enseña en ellas estereotipos de belleza y estatus que si no son cumplidos son vistos con desprecio: vivir en “buena zona”, tener un “carrazo”, ser musculoso y delgado o ser delgadísima, bonita, vestirse a la moda (zapatos, carteras, zarcillos, anillos, collares, maquillaje, peinado, traje de baño, lentes oscuros, medias, etc, etc, etc).
En pocas palabras en nuestra TV a través de las novelas se dan lecciones todos los días y noches de cómo despreciarnos a nosotros mismos y además se promueven valores de consumismo, discriminación, esnobismo, sexismo y violencia. ¿Y todavía nos preguntamos de donde salen los VPI? Hagamos un ejercicio: sentémonos por una semana a mirar las casi 6 horas de transmisión de novelas en nuestros canales (sin contar los avances que vemos cuando pasan comerciales) y podremos comenzar a vislumbrar una respuesta para esta pregunta.
Por: David Herrera | En la TV | Comentarios (2) | Referencias (0)
Lo de noveleros: recuerdo la famosa novela colombiana "Yo soy Betty la fea" - creo la están repitiendo: el final no puedo ser peor, y se muestra en la mayor medida posible, aunque sea del vecino país, muchos de los vicios que mencionas. Y para que veas que somos culebreros (yo me la calé aqui en Miami porque mi papá que visitaba no se la perdía ) que cuando manifesté mi indignación por el descenlace, con una crónica en la prensa, esta fué la que mas tuvo "feedback", de todas las que me fueron publicadas.
Martha Beatriz | 23-09-2005 02:52:40
No estoy del todo de acuerdo contigo. Yo pienso que la estructura de las telenovelas es tan simple y tan moralizante que -aunque en principio parezcan primar los antivalores, vicios, etc.- al final siempre nos resultan con la 'moraleja' de que los que han sido buenos tienen su recompensa. Es decir, el bien supremo (representado en los protagonistas tontos e ingenuotes que son bondadosos con todo el mundo) obtiene al final el mismo bien supremo, es decir: EL AMOR, puro y limpio y su corolario: LA FELICIDAD ETERNA... como si hubiera en suma, una justicia divina que castiga a los que han sido 'malos' (a los que han mostrado los antivalores a lo largo de toda la trama).
Lylanda | 16-05-2006 01:58:18