Pensamientos de un amargado en Caracas
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Sábado, 08 de octubre de 2005

Paseando por nuestros canales de TV me encuentro con puntos comunes en estos programas matutinos que se transmiten de lunes a viernes. Son programas de variedades mezclados con concursos y entrevistas. En ellos no falta todos los días música denominada “hip hop” o “reggaeton” o sino el llamado “tecno merengue” y mujeres con trajes muy cortos moviéndose muy sugestivamente. En esos instantes me pregunto ¿donde radica el mayor problema? ¿en la oferta o en la demanda?. Es decir ¿el problema es que lo que nos ofrecen es pacotilla o el problema es que nosotros gustamos de comprar y consumir pacotilla? Es un cuento parecido al del huevo y la gallina. Los medios y productores musicales se escudan en la excusa de que “eso es lo que compra la gente” y producen y muestran en general cosas de muy baja calidad o sin ninguna sustancia. Por otro lado hay gente que dice “bueno pero si eso es lo único que dan, o lo único que venden” y no profundizan, o no exigen algo mejor. El VPI se entrega fácilmente a una conducta estúpida de conformismo e imitación superficial, donde esté o sea cual sea la actividad que esté realizando siempre desea “tomarse unos traguitos”, siempre requiere del consumo de alcohol. Ahora ¿esta es una conducta impuesta por la publicidad o auto generada por los propios VPI?, cuanto influye el hecho de relacionar el alcohol con sexo, con éxito, con carrazos de lujo, con cigarrillos, etcétera pero sobre todo con sexo. El trasfondo de casi toda publicidad mostrada en nuestros medios es el sexo. ¿Cómo enganchan una música como el reggaetón en las mentes de los jóvenes (y algunos no tan jóvenes)?...a través de la asociación directa con el sexo; movimientos sugerentes, ropas corta, letras de doble sentido o sentido directo y así muchas cosas. Con ello se van produciendo esos VPI cuyas fijaciones Alcohol y Sexo entre otras lo ponen a cometer desmanes bajo el efecto etílico y a pensar constantemente en el sexo dejando de lado valores como la fidelidad, el respeto al sexo opuesto, la buena conducta social. Un ejemplo claro lo vemos cuando alguien escucha por ejemplo un grupo de samba no le interesa para nada la música y la alegría sino ver unas “garotas” y tomarse unas “caipirinhas” y si no están presentes algunas de estas dos cosas entonces el asunto no sirve. Los VPI con los cuales convivimos día a día en esta ciudad están sumergidos en una constante necesidad de reafirmación de su ego, a través de los abusos y de los excesos sexuales, de alcohol y de velocidad.
Por: David Herrera | En lo social | Comentarios (2) | Referencias (0)
Tal como se muestra lo que podríamos llamar "individuo medio", se puede afirmar que la gente comprará cualquier cosa si desde los entes de poder se desea, en el sentido amplio de la palabra. La televisión es una herramienta poderosa de ellos, y empresarios morales parece haber menos de los que imaginamos.
Pero frente a esta "cultura de la incultura" sigue existiendo la gran variedad de elementos por conocer y de calidad, de los que sólo disfrutan aquellos que se atreven a dar un paso que desde la óptica de estos individuos es muy arriesgado y comporta fatalismos. El miedo es incultura.
Andrés Crimson | 08-10-2005 19:21:19
La sociedad esta cada ves mas corrumpida por este movimiento nunca antes visto o mejor dicho "escuchado" los jovenes estan siendo influenciados cada vez mas por esta anticultura llena de violencia, alcool y sexo -¿es que acaso estamos perdiendo los valores sociales? eso no lo sabemos.- a mi opinion esta mescla de ritmos no se puede llamar musica, sino un llamado sexual muy mal hablado... mi correo es kiaz_00hotmail.com y si tienen aluna otra opinion escribanme.
kevin alvarez | 10-10-2005 23:39:16