Pensamientos de un amargado en Caracas
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Viernes, 11 de noviembre de 2005

Incomprensible en verdad me resulta la reacción de ciertos venezolanos ante el logro de Oswaldo Guillén en el béisbol de los Estados Unidos. El plantearse como habitante de este país algún tipo de reserva o menosprecio por lo alcanzado en el deporte por este señor y su equipo es algo que mi lógica no logra entender. Lo máximo que puedo lograr es aproximarme, por la vía de la reflexión, a los “síntomas” patológicos de estas personas y su actitud.
- Despreciar el éxito: El venezolano en general recela, sospecha o se burla de cualquier otro venezolano que alcance éxitos y gloria. Y mientras más notoria es la persona, mayor es la reacción negativa en su contra. En el ámbito deportivo se presenta con mucha fuerza esta patología en contra de los triunfadores. Hay como una resistencia a aceptar que alguien puede alcanzar el éxito. Quizá porque significa aceptar que si alguien puede lograr victorias y avances en algún ámbito entonces ninguno de los demás tenemos excusa para no intentarlo o lograrlo también. Por supuesto a través de esfuerzo y sacrificio y gracias a esa libertad de decisión que casi nadie de nosotros está dispuesto a aceptar bajo su responsabilidad. Simplemente un triunfador lleva el siguiente mensaje: “tu no logras lo que quieres porque no asumes la responsabilidad de tus actos para ser cada día mejor y luchar de verdad por acercarte a tus metas”. Ese es un mensaje difícil de asumir por la mayoría de nosotros. Existe algo de esta sintomatología en el desprecio al logro de Guillén y se manifiesta a través de excusas como: “no lo que pasa es que el tipo es brujo”, “no, lo que pasa es que los demás equipos tuvieron un bajón”, “eso fue pura suerte” o “los que ganaron fueron los jugadores, él no hizo nada…” y así un sinfín de excusas, algunas sobrenaturales, para explicar porque un tipo triunfa y nosotros no podemos lograrlo. Y adicionalmente nos negamos a sentir demasiado ese orgullo latinoamericano que es muchas veces tan desconocido para nosotros resignados o quizá más bien alienados como estamos a pensar siempre lo peor de nosotros mismos.
- La motivación política: surge una figura notoria e inmediatamente, conociendo el impacto de esa figura en una grandísima cantidad de personas, los políticos de oficio, los políticos de pacotilla y los políticos de panadería comienzan a aprovechar el momento para colocar la figura de su lado o para convertirla más bien en enemiga dependiendo de si su discurso se acerca o no al propio. Es decir, el presidente llama a Guillén y los unos dicen “el tipo es chavista” y los otros dicen “el tipo es de los nuestros”. Guillén dice “Yo soy es venezolano” y los unos entonces dicen “el tipo es de oposición” y los otros dicen “el tipo es de los nuestros” y así van hilando un cantidad de argumentos en contra o a favor del personaje para desprestigiarlo o endiosarlo excesivamente. Este es un comportamiento estúpido pues demuestra una terrible incapacidad para desligar el logro deportivo, así como su aporte psicológico y pedagógico, de la diatriba política de poca altura que muchas veces se ve en el país incluso entre los venezolanos de a pie, como yo, quienes tontamente se dejan llevar por campañas poco edificantes.
Creo que entre estas dos corrientes se mueven las causas de algunos escritos y opiniones verbales que he visto por allí despreciando o incluso atacando el logro deportivo de Oswaldo Guillén: ser el primer latinoamericano, el primer venezolano, en ganar una serie mundial en la liga mayor de béisbol de los Estados Unidos. Mis respetos y admiración para Guillén.
Por: David Herrera | Teoría General | Comentarios (4) | Referencias (0)
Saludos amargado acertado: Suscribo las líneas de tu artículo, Guillen llegó a manager por su talento demostrado como jugador y como coach en una de las organizaciones más exitosas del mundo, aparte de ello sostiene fundaciones y organiza eventos de ayuda al prójimo, sin contar que es un ejemplo de padre responsable y sobrepone su familia a cualquier evento. Lamentablemente la envidia y la flojera no perdonan el éxito ajeno.
ruurmo | 11-11-2005 23:11:41
reindertot | 12-11-2005 02:12:04
Venezuela es el primer pais postmoderno del mundo. Todo es relativo y todo se discute: un video es falso, una firma esta pero no aparece, un tipo no es pelotero sino brujo.
En este espiral del sin sentido, los venezolanos nos las hemos arreglado para relativizar todo y construir un lenguaje en el cual toda realidad objetiva ("esto es una silla") puede ser refutado.
Lo unico malo, es que esto no es producto de nuestros conocimientos filosoficos, sino gracias a la manipulacion de algunos y la mala educacion y estupidez de los otros.
En fin: Viva Guillén.
Vicente Ulive Schnell | 13-11-2005 15:58:46
Tal cual, nadie es profeta en su tierra, como dicen. Y lo que dice Vicente tambien es cierto, este es el pais donde todo es relativo, donde lo que uno esta viendo no es asi, sino diferente.
Guillermo | 18-11-2005 00:45:32