Pensamientos de un amargado en Caracas
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Martes, 03 de enero de 2006

Ya pasaron las navidades 2005 y aunque me fue muy bien entre amigos y familiares no por ello dejé de detectar las CE (ver Glosario) que caracterizan a los VPI (también ver Glosario) con quienes convivimos diariamente en nuestras tierras.
- Bajar las luces altas: En primer lugar estuve de viaje por las carreteras del interior del país y allí fui testigo de una conducta estúpida que es sumamente peligrosa, en nuestras carreteras nuestros conductores VPI han olvidado la regla fundamental para el manejo de noche: bajar las luces altas al cruzarse con tránsito de frente para no encandilar a los conductores que vienen obligándolos a frenar o poniéndolos en riesgo de caer en huecos, colearse o incluso hasta chocar con otros vehículos (incluyendo el vehículo del mismo que no bajó las luces). Esta era una especie de regla de caballeros que existía al manejar de noche sin embargo ahora la estadística indica que de cada 10 (diez) carros que te cruzas de noche sólo 2 (dos) bajan las luces apenas ven al carro que viene por la vía contraria y 1 (uno) más la bajará luego de hacerle varios cambios de luces para que lo haga. Conducta estúpida que caracteriza al VPI por excelencia: es peligrosa para todos incluso para él, se olvida de los demás y no le importa, no asume su responsabilidad y finalmente no es capaz de ponerse en el lugar de los demás conductores para actuar en forma solidaria y respetuosa. Elementos que por lo demás no son mucho pedir para alguien que se coloca detrás del volante de lo que puede convertirse fácilmente en un arma mortal. No mencionaré aquí las demás CE’s ya más comunes: excesos de velocidad, abuso de gandolas y buses, carreteras sin luz y full de huecos, etc.
- Los fuegos artificiales: Aún con toda la regulación que se ha hecho en nuestro país con relación a los fuegos artificiales lo cual ha redundado en una notable disminución de su uso (hace 4 años en mi ventana explotaban varios fosforitos desde mediados de octubre hasta mediados de enero del año siguiente) sigue siendo una práctica peligrosa y en muchos casos estúpida. Me explico. En el caso de los explosivos tenemos que reconocer que es un fuego artificial estúpido, dañino y que no representa absolutamente nada para uno mismo. Casi nadie sabe de donde provienen los explosivos, la pólvora ni cual era el objetivo de que hicieran ruido (los chinos y para espantar malos espíritus), hoy en día el único sentido que se le encuentra es hacer ruido para llamar la atención asustando a la gente al tirárselo a los pies o colocándolo en sitios de gran resonancia para que retumben como un cañonazo. Piensen por un momento en la utilidad real o la necesidad existe de detonar un explosivo de estos (llámese fosforito, triqui traqui , martillito, mata suegras, bin laden, tumba rancho, etc.) más allá de satisfacer la necesidad de llamar la atención para aliviar un poco algún complejo oculto o simplemente para dejar suelta una actitud vandálica, infractora de reglas, de VPI pues. Díganme ustedes si hay algo más estúpido que lanzar un fosforito desde un piso alto de un edificio para que estalle allá en los primeros pisos más abajo. ¿Tiene algún sentido? Con relación a las luces el cuento es un poco diferente, pero no mucho. Estos son bonitos pero de lejitos como dice el dicho y cuando nos hablan de tener cautela al usarlos todos decimos “si claro, yo voy a ser cuidadoso” pero la realidad es que la mayoría de nosotros y sobre todo los VPI no tienen la más mínima idea de lo que es SER CUIDADOSO al manejar fuegos artificiales, las precauciones a tomar nunca son suficientes y sobre todo con niños debemos ser tan estrictos que a veces es preferible llevarlos a una azotea para que vean las luces que lanzan los demás. ¿Se ríen?, pregúntenle al niño que perdió un ojo por un silbador o al que tiene quemaduras de tercer grado por quemarse la ropa con una luz de bengala o pregúntenle a la persona que vive en uno de los apartamentos al final de la Av. Panteón el cual se quemó POR COMPLETO cuando un cohete de esos de luces bien bonitas entró por su ventana. Todos nos reímos de las advertencias hasta que nos ocurre la desgracia. Por eso las campañas que nos fastidian y las mil recomendaciones a las que no les hacemos caso.
-La campaña mediática del reggaetón: existe una frase que me comentó mi amigo Petrusco, la ignorancia aunque satisfecha de si misma también es una forma de desgracia. En estas navidades el desbordamiento en TV del reggaetón ante cualquier otro tipo de música fue simplemente grosero. En primer lugar una propaganda deprimente de “Doritos parrandero” en donde un grupo de amigos disfrazados de seguidores del hip hop o reggeatón le dicen a otros que vienen haciendo de parranderos tradicionales (cuatro, tambor, charrasca, etc) que se acerquen a cantar reggaetón para que sepan lo que es parrandear de verdad. Este es un comercial que demuestra la escasísima creatividad de su productor hasta el punto de que recurre al ataque a una tradición para tratar de hacerse notar. Por otra parte en las transmisiones de béisbol profesional venezolano la ida a comerciales y la vuelta de los mismos se hace a ritmo de reggaetón, es decir, un bombardeo inclemente con esta música para hacerla obligatoriamente chévere y propicia para momentos agradables como lo son el de ver deportes con familia y amigos. Algo digno de defensores de nuestra identidad y esencia como lo es la TV. (los canales ustedes saben cuales son). De esos mismos canales escuché su “mensaje navideño” en sólo dos de ellos. Los mensajes navideños son cuñas de la estación que realizan con música y baile junto con sus artistas y otros trabajadores en distintas locaciones o bien del país o bien de la ciudad. Este año pues ¿adivinen cual fue la música de estos comerciales navideños?...El reggeatón, difícilmente una parranda, una gaita, un golpe larense, un tambor veleño, una gaita de tambora, un aguinaldo, un golpe de chimbangles, un mono de caicara y un largo etc. No. Era reggaetón. El dinero que han pagado disqueras y posiblemente productores es para que lo que salga en TV sea reggaetón a como dé lugar. Triste pero cierto. El dinero sigue estando encima de intereses educativos, didácticos, formativos, culturales. No les importa las tradiciones de un país, lo que debe sonar es lo que diga el dinero y punto!. Y claro, se disimula poniendo dos compases de Niño Lindo (un aguinaldo tradicional) por aquí y un coro de alguna gaita por allá. ¿Qué que tiene de malo el reggaetón?. Primero que nada NO ES música tradicional venezolana. Segundo el término “reggaetón” es una etiqueta comercial para seguir vendiendo música ya vieja sin contenido ni mayor mérito creativo o artístico como si fuera algo nuevo. Tercero, se ha tomado esta música chatarra (vieja e inservible) como vehículo para decir letras sexistas, cargadas de doble sentido, groserías y violencia así como para permitir el surgimiento de nuevos íconos del “músico cantante compositor” que no tiene en realidad ninguna de estas condiciones salvo hablar con cierto ritmo y atreverse a poner mayor o menor cantidad de malas palabras en sus recitados. Al venderle por que sí este producto a las masas han creado una demanda del mismo y ante esto surge por supuesto un aparataje comercial para poder distribuirlo y explotarlo (el dinero priva sobre el hecho creativo de calidad). Quedan entonces esos medios que se prestan a seguir el juego de la deformación cultural como unos títeres dañinos y mediocres. Siempre habrá quienes en medio de estas campañas terribles defienda capa y espada este “género” musical. Les digo entonces como empecé: “la ignorancia aunque satisfecha de si misma también es otra forma de desgracia”
Por esto quizá es que deberíamos ser un poco más profundos en nuestros propósitos de año nuevo y no quedarnos en “seré mejor” o “voy a lograr mis metas”, eso está bien pero toda meta debe provenir de una visión o de una misión y debe a su vez dividirse en objetivos a mano, alcanzables, tangibles, que nos permitan de verdad, aunque sea un pasito a la vez, ir mejorando nuestra calidad como humanos, como venezolanos así como la calidad de nuestros vecinos, amigos, familiares, compañeros de país y hasta de planeta. Un abrazo para todos y por supuesto mis deseos sinceros de que tengamos un Feliz Año 2006.
Por: David Herrera | Reflexiones... | Comentarios (3) | Referencias (0)
Comparto su opinión completamente. Es increible como la RANCHIFICACIÓN de nuestro país está cada vez peor.
PS: Su foto es excelente, casi robable.
El Dulzor de Ostras | 07-01-2006 23:25:20
El Reguetón es sólo el último eslabón de la cadena: durante décadas nos han embrutecido a punta de tecnomerengue, salsa erótica, "rigui", hip-hop-merengue y pare usted de contar. Como por desgracia somos un pueblo "alegre" y "festivo" nos aguantamos esa basura.
Lo peor es que somos muy felices comiendo mierda (con perdón de la expresión).
NBV | 10-01-2006 19:47:52
Si, es importante crear criterios y creer en ellos y sobre todo saber sembrarlo en nuestros niños. No basado en odio, en discriminación cultural o en rechazo a lo extranjero sino en cariño, en amplitud cultural y en amor y orgullo por lo nuestro. Gracias por sus comentarios y saludos muy cordiales!
Davidache | 24-01-2006 17:43:14